Siempre el Día del Padre tuvo una importancia especial para mí. Cuidaba cada detalle, buscaba frases, regalos y la mejor manera de demostrarle cuánto lo quería.
Hoy, a nueve meses de su ausencia, este día tiene un sabor distinto. A veces me pregunto si la tristeza que siento es egoísmo o simplemente parte de mi duelo. Y, sinceramente, ya no importa qué sea. Lo único que sé es que extraño profundamente a mi padre.
Él ya no estará aquí para leer este mensaje ni para recibir mi saludo. Por eso, desde mi fe católica, hoy le regalo mis oraciones y pido a Dios por el descanso de su alma. También le agradezco por el padre maravilloso que me permitió tener en la tierra.
Gracias, papá, por tus consejos, por tu motivación constante, por tu amor incondicional y por tu entrega a nuestra familia. Gracias por cada enseñanza y por cada momento compartido.
Aunque ya no pueda abrazarte, te llevo conmigo todos los días de mi vida. Te extraño y te amo. Que Dios te tenga en su gloria y nos permita reencontrarnos algún día.
Feliz Día del Padre hasta el cielo, papá.
Fotografía Álbum Familiar
Todos los textos en este blog están protegidos por Copyright que pertenece a su autor o herederos. En caso de querer reproducir alguno (ya sea total o parcialmente) es obligatorio mencionar el autor.

Comentarios